Latest Headlines
0

Grondona y la mafia de Hattrick

Cuando el sábado por la mañana Lenni Survo llegó al entrenamiento en las canchas auxiliares de La Gaviota notó algo extraño: varios camiones de mudanza y  patrulleros estaban en la puerta.  Todos ostentaban una gran letra ‘H’ en verde.

Al ingresar al predio se le vinieron encima los nenes de las inferiores sumidos en llanto: Hoyos, Senna, Baley, todos lo rodearon y lo abrazaron instintivamente como patitos recién salidos de los huevos.

– ¿Qué carajos pasa? – preguntó Lenni.

Hoyos, a la postre capitán del equipo de inferiores, trató una explicación a moco tendido:

– ¡Cheraron el clu, cheñor, cheraron el clú, el Chavin cha no echiste…buaaaaaa. Mi papá me va pegar ! –

Lenni recordó su llegada al club allá por el 2009 para hacerse cargo de la creación del juego en el medio campo, recordó los campeonatos obtenidos, los compañeros de equipo.

Dijo:

– ¡Shhhst! ¡Chitos la boca todos! ¡Se me va cada uno a su casa y se queda ahí y mira la tele y le hace caso a papá y a mamá!-

Los niños salieron corriendo eludiendo los bastones y los duros gestos de los policías ‘H’.

Lenni corrió hacia el vestuario, entró y cerró la puerta. Adentro estaban: Zethofer  y los  pibes Batistuta y Saraiva, nada más. Se enteró de lo sucedido al Saint Savin, no pudiendo afrontar las deudas la mafia del Hattrick se había quedado  con todos los bienes del club. En el caos generado Zethofer y los pibes se habían podido refugiar en el vestuario con el objetivo de resistir hasta el final.

Batistuta con los ojos fijos y titubeando dijo:

– Vi…cuando…se llevaron al Eze…lo agarraron entre dos…y…y…- no pudo terminar la frase.

Zethofer, el DT jugador, abrazó a Lenni y le dijo:

– Llevate a los pibes por la cocina, saltan al estacionamiento, los quinchos y salen por las canchas de tennis. Yo aguanto –

Lenni, de gran influencia en el equipo y varias veces capitán, convenció a los jóvenes y los llevó hacia la cocina. Les indicó el camino y los hizo correr bien rápido. Luego, cerró la puerta y volvió al vestuario con Zethofer. Aguantaron hasta el domingo y salieron a la cancha así:

http://www.hattrick.org/Club/Matches/Match.aspx?matchID=406084818

(no tenés cara Hattrick, me pusiste 2 jugadores en cancha)

Los dos jugadores salieron sólo para recibir el monumental abucheo del estadio. Parias, mártires, héroes incomprendidos ofreciendo sus pechos orgullosos a la cruel trampa de las oscuras reglas del Hattrick. No tenés mística, no sabés nada de Fobal.

Al irse por el túnel quien los hubiera visto hubiera podido relatar el lento desvanecimiento de todo el escenario con ellos dos caminando despacio, la frente alta, el color violeta, la sangre caliente y la gloria en los pies.

Que quede a modo de labrada piedra:

” Somos animales entre los animales, hijos todos de la materia, salvo que estamos más inermes. Mas ya que, a diferencia de las fieras, sabemos que debemos morir, preparémonos a ese momento gozando de la vida que nos ha sido dada por el azar y por azar. Que la sabiduría nos enseñe a emplear nuestros días para beber y conversar amablemente, como conviene a los gentiles hombres, despreciando las almas ruines. ¡Camaradas, la vida está en deuda con nosotros! ” 

Palabras del señor de  Saint Savin, virtud de Don Umberto Eco.

 

 

 

3

Pasó lo que tenía que pasar

La primera temporada en V fue la peor en la historia del Club. Mal llevada por la dirigencia y el cuerpo técnico se cometieron todos los errores que se se podían cometer: sin planificar se llegó hasta jugar con 10 un encuentro. No se usó la plata disponible y se mantuvo a un técnico que ya no tenía peso dentro del equipo.

El gran Fowler, a la postre presidente, salió a dar la cara:

– Sinceramente no puedo creer que me vengan a buscar a mí. ¿Uds. ven el programa de Lanata o el de Fantino?

0

El oscuro camino de la mística

Al jattrick le falta mística. Quizá la adquiera algún día , quizá no. Caerle a los creadores sería injusto. Es preferible compartir la culpa.

Porque perder hinchas por un par de partidos perdidos luego de haber hecho una gran campaña no es justo.  Que un jugador baje la forma inexplicablemente tampoco. Uno podría tomar de los que llevan años jugando, sus consejos de conocedores del motor del juego, sus secas maniobras de jugadores de Estanciero, pero no…tiene que haber algo más en esto.

Al Jattrick le falta Esperanto, escapadas de las concentraciones, cafés veloces.

Se trabajó en lo anímico en la semana con lo que se tenía a mano. Mikhail los llevó al Unicenter a ver pelis y a comer en McDonalds, les compró chombas, conitos de crema. Les pidió que jugaran relajados pero sin regalar nada.

A los 13 y de local perdían 1 a 0 y  a remontarla…No se hizo mucho, un tiro del chileno, otro del Effie, el ùnico delantero que podía jugar y pésimo de forma. El partido se fué anodino, uno más, empero el fantasma de la decadencia se asomó, quizá por estar de moda, quizá de hijodeputa nomás.

Bielsa dice que en las malas no hay que hacer cambios drásticos. A sabiendas de esto el presidente tomó su drástica determinación: el domingo sería el último partido de Mikhail Pavchenkov como DT.

 

2

El vestuario no era el mejor

El vestuario no era el mejor que se haya visto. El equipo perdía su segundo partido al hilo y la chapa de depredador de la punta se caía de la pared. Es que las cosas son así, nunca se llega a un techo, nunca se debe descansar, siempre hay una nueva meta por cumplir, las chapas hay que lustrarlas.

-¡Tamo dormido, tamo dormido! – gritaba el ruso Pavchenkov como si hubiera nacido en San Telmo. – Tamo dormido y nos comen. ¿Qué carajo se creen, que los rivales se van a quedar mirando mientras Uds. deciden a quién pasarle la pelota? –

El mediocampo había funcionado bien pero al llegar a tres cuartos de cancha las ideas se acababan. Un buen planteo defensivo del rival anuló las situaciones de gol. Para colmo un penal errado por el chileno dejó una sensación de mayor impotencia en el equipo. En dos partidos no había marcado y le habían hecho seis goles.

Desde una de las paredes del vestuario la chapa de Saint Savin se movía por el canto de los hinchas.

El ruso se descargó un rato largo mientras los jugadores terminaban de sudar y se encaminaban a las duchas locales. Media hora más tarde lo llamaría el presidente del club, a la postre ElGranFowler para citarlo a una reunión el lunes por la mañana.

Esa noche cuando se fue a acostar de lo único que se alegró fue de haber dejado el auto en el garage, por la radio anunciaban que volvían las cenizas a la ciudad.

 

0

¡Uh, me rompieron!

Corría el minuto 83 y ya estaba todo decidido. Se perdía 3 a 0 y Effie pensaba en el vacío que habían comprado con Ruscito en el Coto. Después de discutir media hora delante de la bandeja de las carnes se habían decidido por uno que lucía más que tierno, bien rojito.

Baumlin y Uzelac, que no jugaban el amistoso, estarían poniendo a punto la parrilla y el fuego, lo imaginaba al arquero tirando la sal gruesa sobre los cortes repartidos en la mesada del quincho. Por fin un amistoso en casa sin las presiones de los vuelos y los hoteles. Ojo, también está bueno salir pero se extraña el asado de los miércoles, los tintos que trae Huilin.

Siempre hay un momento en que el ruso Ruscito, el más antiguo, deja un espacio para charlar de las viejas glorias, el tata Tataru, el Rudi Gutscher, dos alemanes locos que divertían a todos en los asados del quincho de La Gaviota.

Por supuesto el capitán, Trankilis,  no deja de tirar un par de palabras del patrono del Club, el Señor de Saint Savin, aunque a veces dependiendo del nivel de alcohol lo bardean demasiado.

En estas cosas pensaba Effie cuando Gadi Breha, un compatriota que jugaba para el equipo sueco al que enfrentaban en el amistoso, le pego flor de patada de atrás. El árbitro saca partidos le puso apenas una amarilla.

– Claro, equipo sueco, caballo del comisario…- saltó Trankilis comiéndose un reto del flojo árbitro.

– La concha de tu mami – le gritaba Effie desde el suelo en hebreo. – Te buscó en el vestuario – pero apenas se podía mover.

Entorcis de rodilla con implicación de meñiscos sentenciaba el médico, dos semanas.

– Tomá, dejá de pensar – le decía Ruscito al Effie mientras le servía un pedazo jugoso de vacío recién sacado de la parrilla – Al final elegimos bien en el Coto-

0

El ruso da la cara

Luego de la derrota en la cancha de Fatiga el ruso, el DT, Mikhail Pachenkov daba la cara ante los reporteros:

– Mikhail – arrancaba uno de TyC – ¿se terminaron los sueños de ascenso? –

– Miren, yo no soy nadie para decirle a la gente que no sueñe –

– Mikhail – interrumpía uno de Olé – ¿qué le parece este nuevo blog? –

– Bueno, eso lo tendría que contestar el presidente del club. Pero yo me siento como en casa, esto es WordPress –

El presidente, a la postre ElGranFowler, no aparecía por ningún lado. Luego se sabría que había salido por otra puerta para esquivar a los periodistas. Pero eso se sabría luego.

– ¿Cómo está el ánimo del equipo? –

– No es el mejor, pero tenemos una semana para recuperarnos. Entiendan que nos preparamos para mantener la categoría y estar peleando la punta es todo un logro para nosotros –

El ruso disimulaba su gran tristeza. La eliminación de la copa y ahora la lejanía de la punta lo dejaba sin nada. Justamente él que quería tener una copa que pudiera llamar propia….